La Ley de Sociedades de Capital establece las reglas y especialidades para la determinación de la remuneración de los administradores para evitar conflictos de interés (problemas de agencia) con los accionistas. 

1. Exigencia de previsión estatutaria del sistema de remuneración 

El artículo 217.1 de la Ley de Sociedades de Capital establece que el cargo de administrador será gratuito, salvo que los estatutos sociales establezcan lo contrario determinando el sistema de remuneración.  

El sistema de remuneración establecido en estatutos determinará el concepto o conceptos retributivos a percibir por los administradores en su condición de tales y que podrán acogerse a una o varias de las siguientes fórmulas:  

  • Una asignación fija 
  • Dietas de asistencia 
  • Participación en beneficios: en ningún caso el porcentaje de participación podrá ser superior al diez por ciento de los beneficios repartibles entre los socios  
  • Retribución variable con indicadores o parámetros generales de referencia 
  • Remuneración en acciones o vinculada a la evolución del valor de las acciones 
  • Indemnizaciones por cese, siempre y cuando el cese no estuviese motivado por el incumplimiento de las funciones de administrador 
  • Sistemas de ahorro o previsión que se consideren oportunos.  

El importe máximo de la remuneración anual del conjunto de los administradores en su condición de tales deberá ser aprobado por la junta general y permanecerá vigente en tanto no se apruebe su modificación. 

Y, salvo que la junta general determine otra cosa, la distribución de la retribución entre los distintos administradores se establecerá por acuerdo de éstos, que deberá tomar en consideración las funciones y responsabilidades atribuidas a cada consejero (artículo 217.3 LSC).   

2. La remuneración del consejero delegado o ejecutivo 

En el caso de que un miembro del consejo de administración sea nombrado consejero delegado o se le atribuyan funciones ejecutivas, será necesario que se celebre un contrato entre éste y la sociedad, que deberá ser aprobado previamente por el consejo de administración con el voto favorable de las dos terceras partes de sus miembros. 

El contrato deberá ser conforme con la política de retribuciones aprobada por la junta general y en el mismo se detallarán todos los conceptos por los que pueda obtener una retribución por el desempeño de funciones ejecutivas, incluyendo la eventual indemnización por cese anticipado en dichas funciones y las cantidades a abonar por la sociedad en concepto de primas de seguro o de contribución a sistemas de ahorro (artículo 249.3 y 4 LSC).  

La referencia a ese contrato y esa política de retribuciones no necesariamente debe constar en estatutos.  

3. La remuneración de los administradores “en su condición de tales” 

La Ley de Sociedades de Capital establece que el sistema de remuneración de los administradores en su condición de tales se determinará en estatutos, mientras que la retribución de los administradores por el desempeño adicional de funciones ejecutivas, que se le puedan atribuir al ser nombrado consejero delegado o en virtud de otro título se debe aprobar por el consejo de administración en virtud de un contrato.  

Si bien, ¿es correcto que un administrador perciba una remuneración complementaria a la prevista en los estatutos sociales bajo el amparo de que, además del cargo de administrador, desempeña en la empresa funciones gerenciales o ejecutivas en virtud de un contrato laboral ordinario o especial de alta dirección? 

Según la denominada “teoría del vínculo”, cabe destacar lo siguiente:  

  1. La relación jurídica entre el administrador y la sociedad se rige por la normativa societaria y los estatutos sociales.
  2. Cualquier contrato de alta dirección suscrito entre el administrador y la sociedad resultaría jurídicamente ineficaz.  
  3. Las condiciones económicas del administrador, tales como la retribución de cualquier tipo, los beneficios sociales o asistenciales y las indemnizaciones para el caso de cese en el cargo, deberán estar previstas en los estatutos sociales. 
  4. El cargo de administrador podría ser  compatible con una relación laboral común. 

 Por tanto, la retribución derivada del contrato que se formalice con el consejero ejecutivo es diferente y no está comprendida en la retribución de los administradores «en su condición de tales» a la que se refiere el artículo 217 de la LSC 

 4. Previsiones generales 

La remuneración de los administradores deberá guardar una proporción razonable con la importancia de la sociedad, la situación económica que tuviera en cada momento y los estándares de mercado de empresas comparables. 

El sistema de remuneración deberá estar orientado a promover la rentabilidad y sostenibilidad a largo plazo de la sociedad e incorporar las cautelas necesarias para evitar la asunción excesiva de riesgos.  

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